Diseñar una luna de miel es en parte planeación de viaje y en parte terapia. Empezamos con una llamada de descubrimiento de 90 minutos — todavía sin destinos, solo ustedes dos.
Hacemos las preguntas que esperarías (presupuesto, fechas, preferencias de alimentación) y las que no (¿cómo se ve una hora inolvidable? ¿qué tipo de mañanas quieren tener?).
A partir de ahí proponemos tres formas distintas para su viaje. Ustedes reaccionan. Nosotros afinamos. Para la tercera sesión tienen un itinerario dentro del cual ya pueden imaginarse.


